Vestigios
Tapa blanda | 97 paginas
Hay libros que se escriben con tinta, y otros que se escriben con latidos. Este
pertenece a los segundos. A los que dejan el alma entregada al papel.
Nació en silencios que pedían ser escuchados, en noches que no querían
terminar y en amaneceres que traían consigo la promesa de una palabra nueva.
Cada poema aquí reunido es un fragmento de una voz que se negó a
desaparecer, un pequeño incendio que sobrevivió al viento incesable de una
década de silencio.
Estas páginas no buscan respuestas definitivas ni verdades absolutas; solo
aspiran a acompañar. A veces serán refugio, otras espejo, y en ciertos instantes
quizá herida. Pero todas quieren recordarnos que el alma también habla —y que
cuando lo hace, lo hace con sangre, con golpes, con ecos que perduran más allá
del papel.
Quien lea este libro no encontrará una historia lineal, sino un territorio
emocional donde caben el amor y la ausencia, la luz y sus sombras, la memoria,
el anhelo y esa parte inexplicable de la vida que solo la poesía sabe nombrar.
Abra estas páginas como quien abre una puerta hacia dentro, e inhálelo como
quien termina su día con un cigarro. Camine despacio, sin prisa. Permita que
cada verso lo toque en el lugar que solo usted conoce. Tal vez, en algún poema,
descubra un vestigio de sí mismo; una huella que creía perdida; una emoción
que no sabía que seguía ahí.
Porque la poesía no explica: revela.
No ilumina: arde.
No consuela: acompaña.
Y si alguna línea de este libro logra rozarle el alma, aunque sea por un instante,
entonces cada palabra habrá encontrado su verdadero destino.
Y entonces, solo entonces, mis letras recibirán el valor que han merecido